Algunos cuidados geriátricos para ancianos

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Los cuidados básicos para mayores son esenciales para la protección de la salud, así como para disfrutar de un bienestar y calidad de vida óptimos. Te contamos cuáles son estos y cómo proporcionarlos.

Higiene personal del anciano con autonomía o discapacidad

Dentro de los cuidados geriátricos básicos los cuidados de higiene personal tienen un aspecto destacado. La higiene personal es clave para prevenir enfermedades, para mantener la dignidad de la persona así como para mantener su bienestar.

Limpieza e hidratación son los dos cuidados geriátricos básicos de higiene para mayores. Encontrar la manera segura y confortable de proporcionarlos es algo que debes hacer basándote en las necesidades específicas del anciano y las posibilidades del espacio. Hay que procurar llevar a cabo una hoja de ruta en concepto de tareas y organización.

 

Alimentación saludable para adultos mayores

Otro pilar de los cuidados geriátricos es promover y facilitar la alimentación saludable. Una dieta sana y equilibrada es esencial para la protección de la salud y el bienestar del mayor. Y siempre hay que tener en cuenta su estado de salud para conocer si tiene necesidades nutricionales específicas o si debe prescindir de determinados alimentos.

Además, cuando las personas mayores no tienen autonomía para alimentarse por si mismas, estos cuidados deben facilitar la administración de alimentos. Por ejemplo, transformando los alimentos sólidos en preparados de fácil digestión.

 

Cuidados posturales para el anciano discapacitado o autónomo

Los cuidados geriátricos posturales permiten al anciano mantener el confort y el bienestar. Y previenen la aparición de llagas y dolores debidos a una mala postura. Tanto si el anciano es autónomo como si es dependiente los cuidados geriátricos deben favorecer una postura saludable. Tomar medidas posturales para el bienestar de los mayores pasa por las siguientes cuestiones:

–        Facilitar una buena postura durante el descanso, en las comidas y durante el aseo personal.

–        Cambiar de postura con frecuencia al anciano dependiente.

–        Estimular e incentivar la actividad física adecuada siempre teniendo en cuenta el estado de salud del anciano y su seguridad.

–        Evitar que el anciano coja objetos pesados.

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