Beneficios de los estiramientos para las personas mayores

estiramientos

Los estiramientos son ejercicios que se deben realizar en cualquier etapa de la vida, ya que en los niños y los adolescentes ayudan a condicionar los músculos y las articulaciones, y en la edad adulta previenen problemas posturales y mejoran la condición física, pero son especialmente recomendables durante la tercera edad porque proporcionan los siguientes beneficios a los mayores:

 

Se gana flexibilidad

Tener esta condición física durante la tercer edad facilita que la persona sea capaz de realizar muchas de las acciones cotidianas como asearse o vestirse, sin precisar ayuda o en menor grado.

Además, cuanta mayor flexibilidad se tiene, mejora la movilidad, lo que es fundamental para evitar que la persona mayor se pase un exceso de tiempo sentado o sin salir de casa, e incluso para ganar agilidad y evitar caídas.

 

Mayor capacidad de movimiento

Los estiramientos no solo facilitan la movilidad de la persona mayor, sino que consiguen que el rango de movimiento sea más amplio y por tanto se realice con mayor facilidad.

Por ejemplo, un mayor rango de movimiento permite levantar más una pierna para subir escaleras, o los brazos para alcanzar un objeto de una estantería o para lavarse el pelo.

 

Más capacidad física

Realizar estiramientos antes de salir a andar, por ejemplo, favorece que el mayor tenga más capacidad física para que ese paseo sea más largo o con un ritmo más alto, algo que a su vez mejora su condición física.

Y realizar estiramientos una vez termina el ejercicio también favorece que su cuerpo se mantenga en mejores condiciones para afrontar las tareas cotidianas.

 

Mejora la circulación

El hecho de estirar los músculos y, por tanto, mantenerlos activos, favorece el flujo sanguíneo, algo especialmente importante durante la tercera edad porque tiende a ralentizarse. De esta forma llega más sangre a los músculos, lo que proporciona más fortaleza en estos e incluso se evitan dolores relacionados con el sedentarismo y algunas enfermedades (prevención de trombos, ictus, pie diabético, etcétera).

 

Evitan problemas posturales

Al llegar a la vejez y perder musculatura es muy común adquirir malas posturas, las cuales se agravan si la persona permanece mucho tiempo sentada e inactiva. Gracias a los estiramientos se gana fuerza muscular, mientras que favorecen que haya un mejor equilibrio en todos los grupos musculares, lo que evita dolores e incluso deformidades en ciertas zonas del cuerpo como es la columna vertebral.

Prevenir lesiones en la espalda

Es muy común ver a personas mayores encorvadas, quejándose por dolores en la espalda, e incluso ver cómo con el paso de los años pierden estatura. Esto se debe a que los músculos de la zona se debilitan y pierden la postura erguida, y si a esto le sumamos muchas horas sentados en el sofá, el problema se agrava. Sin embargo, gracias a los estiramientos se pueden evitar estas situaciones fortaleciendo los músculos de la zona y ganando movilidad.

 

Favorecen la relajación

En el plano emocional, mientras se realizan los estiramientos se crea un estado de relajación. La clave está en concentrarse únicamente en el movimiento que se está realizando, evitando que vengan a la mente pensamientos estresantes. Y es que una rutina de estiramientos puede ser también una rutina de meditación que te hará sentirte mejor física y mentalmente.

 

Los estiramientos se pueden realizar antes o después de hacer ejercicio, pero lo cierto es que por sí mismos son ejercicios que se pueden ejecutar en cualquier momento, aunque no se haya hecho previamente otra actividad. Por ello cualquier persona puede beneficiarse de ellos, incluidos los adultos mayores que no pueden realizar deporte por su condición física, a los que no solo les proporcionan mayor flexibilidad y capacidad de movimiento, sino que también les ayuda a evitar ciertos dolores, y a reducir el estrés, entre otras ventajas.

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