La reminiscencia: recordar también es cuidar 🧠💛

¿Quién no ha completado alguna vez un refrán sin apenas pensarlo?

«Más vale pájaro en mano…»
«…que ciento volando.»

O ha empezado a cantar una canción de su juventud al escuchar las primeras notas.

Estos pequeños momentos tienen un enorme valor en la tercera edad y forman parte de una herramienta terapéutica conocida como reminiscencia.

En Bastón de Oro trabajamos la reminiscencia de forma habitual porque sabemos que recordar no es solo mirar al pasado: es fortalecer la identidad, favorecer la comunicación y mejorar el bienestar emocional de nuestros residentes.

¿Qué es la reminiscencia?

La reminiscencia consiste en evocar recuerdos, experiencias y vivencias personales mediante estímulos que resultan familiares, como fotografías, canciones, objetos antiguos, olores, celebraciones tradicionales… o incluso refranes populares. Es una intervención no farmacológica muy utilizada en personas mayores y especialmente beneficiosa en personas con deterioro cognitivo, ya que aprovecha el hecho de que la memoria remota suele preservarse durante más tiempo que la memoria reciente.

Más que «poner a prueba» la memoria, el objetivo es despertar emociones positivas, facilitar la comunicación y reforzar el sentimiento de identidad.

¿Qué beneficios aporta?

Trabajar la reminiscencia de forma habitual ofrece numerosos beneficios:

🧠 Estimula la memoria y otras capacidades cognitivas, como la atención y el lenguaje.

😊 Favorece el bienestar emocional, despertando recuerdos agradables y reforzando la autoestima.

💬 Facilita la comunicación, especialmente en personas con dificultades para expresarse.

🤝 Potencia la socialización, creando conversaciones y momentos compartidos.

💛 Refuerza la identidad personal, ayudando a recordar quiénes somos y las experiencias que han marcado nuestra vida.

Diversos estudios muestran beneficios en la función cognitiva, el estado de ánimo, la interacción social y la calidad de vida, especialmente en personas con demencia leve o moderada.

Los refranes: un ejercicio sencillo con grandes beneficios

En nuestros centros utilizamos con frecuencia los refranes como actividad de reminiscencia.

La dinámica es muy sencilla: el terapeuta comienza un refrán y el residente lo completa.

Puede parecer un juego, pero detrás de ese momento estamos estimulando la memoria a largo plazo, el lenguaje, la atención y, muchas veces, provocando sonrisas y conversaciones que continúan mucho después de terminar la actividad.

Además, los refranes forman parte del patrimonio cultural de toda una generación y despiertan recuerdos muy positivos.

Ideas para trabajar la reminiscencia en casa

No hace falta ser profesional para disfrutar de estos momentos en familia. Algunas actividades muy sencillas son:

📸 Mirar álbumes de fotos y preguntar por las personas que aparecen.

🎶 Escuchar canciones de juventud.

🎬 Hablar de películas o actores de su época.

🍲 Cocinar una receta tradicional y recordar cuándo se preparaba.

🎲 Jugar a completar refranes o dichos populares.

🎉 Recordar fiestas, costumbres o juegos de la infancia.

🏡 Hablar sobre cómo era el barrio o el pueblo donde crecieron.

Lo importante no es comprobar si recuerdan todos los detalles, sino disfrutar de la conversación y de las emociones que surgen.

Recordar es volver a vivir

En Bastón de Oro creemos que cada persona es mucho más que su edad.

Detrás de cada residente hay una historia llena de experiencias, aprendizajes y recuerdos que merecen ser escuchados.

Por eso seguimos apostando por actividades que mantienen viva la memoria, fortalecen la autoestima y nos permiten seguir construyendo momentos compartidos.

💛 Porque recordar también es cuidar.