La población mayor de 65 años se sitúa actualmente en España por encima del 18%, y además se prevé que alcance el 25% en 2030. Parece una obviedad, pero la calidad de vida que tengamos en la tercera edad va a depender de haber asumido esta realidad; entenderlo nos ayudará a prepararnos para que esta etapa de la vida sea disfrutada y vivida plenamente. Actitudes y aprendizajes adquiridos en la madurez de la vida se convertirán en factores protectores o, por el contrario, pueden llegar a ser hábitos que pongan en riesgo nuestra salud.
En esta entrada de blog encontrarás algunas sugerencias que te permitirán asociar estilos de vida y conseguir una actitud ante ésta mucho más positiva.
El conjunto de experiencias positivas a lo largo de la vida harán que en la etapa de envejecimiento seamos más felices y hagamos más felices a los demás.
Mejora tu actividad física
Según datos oficiales, las tasas de inactividad física en España ascienden hasta un 56% entre las personas de 75 a 84 años y hasta más del 76,9% entre los mayores de 85.
Moverse es bueno para mantener las funciones físicas y mentales; hay que buscar un tipo de actividad que sea plena; los gustos y preferencias pueden ser variados y las condiciones físicas de cada uno influyen directamente en qué tipo de ejercicio podemos realizar.
Practica la alimentación sana
No queremos hacerte renunciar a lo que te gusta, pero si no es saludable por su contenido en grasas, o exceso de azúcar, limítalo a una vez a la semana y en pequeñas proporciones; a cambio toma frutas y verduras que te gusten, las proteínas que provienen del pescado, pavo, pollo… son más saludables; los cereales con grano entero y las legumbres son una buena alternativa para aumentar la ingesta de fibra.
Sueño reparador
Dormir bien ayuda a estar alerta por el día, es importante adaptar nuestro ciclo de vigilia y sueño para llegar a la noche en las mejores condiciones para dormir. Según estudios el 52% de los adultos mayores de 65 años tiene algún problema de sueño. El dolor, la ansiedad, el stress, el estado de ánimo, las cenas copiosas, el sedentarismo…, todo ello influye de forma negativa en nuestro descanso nocturno. Si tenemos la necesidad de descansar con una siesta, ésta será inferior de 20 minutos, limitando el consumo de café o bebidas energéticas.
Vida social activa
Disfrutar de los demás es primordial, el aislamiento social y la soledad favorecen la aparición de problemas relacionados con la salud mental. Puedes programar encuentros con amigos, tareas de ayuda o voluntariado, visitas familiares, participación en organizaciones que te unan a otras personas bien sean de tipo cultural, deportivo, de ocio…
Como conclusión, debemos saber que el conjunto de experiencias positivas que consigamos en la vida harán que en la etapa de envejecimiento podamos superar cualquier adversidad, ser más felices y hacer más felices a los demás.



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